DevOps: qué es, y qué no

En esta nota vamos a abordar una tendencia actual que seguramente hayas escuchado o leído. Redactamos esta nota para aclarar un poco DevOps desde el negocio y no desde el lado de las herramientas, softwares u otros componentes de tecnología.

 

Hoy en día DevOps se encuentra en boca de mucha gente, lo que es beneficioso para expandir el concepto pero que trae consigo ciertos riesgos respecto a que es realmente.

Es muy común escuchar errores tales como “DevOps es Agile” (o lo reemplaza), “hay que armar un grupo exclusivo”, y muchos otros errores de comunicación y de concepto.

 

Empecemos por los principales NO

DevOps no es una metodología. No existen reglas o métodos a seguir que de forma sistemática o estandarizada nos ayuden a implementar DevOps.

En cada proyecto que llevamos a cabo nos gusta resaltar que no existe una forma standard de llevar a cabo DevOps, porque lo que en una empresa funciona, en otra no.

DevOps no es una política que puede implantarse de forma forzada o imponerse. El movimiento DevOps es una cultura y como tal deben ser los departamentos de IT quienes adopten la nueva forma de trabajo.

DevOps resuelve problemas de tecnología. Este error de concepto muchas veces nos hace creer que DevOps significa implementar ciertas herramientas y fin del tema. DevOps tiene como funcionalidad principal ayudar al negocio; los procesos, cambios culturales y cambios tecnológicos son un derivado de los cambios que el negocio impulsa para ser más óptimos.

Entonces… ¿qué es DevOps?

Es un cambio Cultural que impacta de lleno en las personas, la plataforma y el producto.
El principal beneficio es la reducción del time-to-market, o, dicho de otra forma, nos permita lanzar productos al mercado de manera más rápida o modificar un producto existente en tiempos mucho más cortos.

Logra empatizar los equipos de trabajo. Es muy común que los empleados de un sector del negocio de una compañía miren con ciertos recelos al personal de IT, como así también es habitual los duelos entre los departamentos de Desarrollo y los de Operaciones principalmente porque los objetivos de uno u otro grupo suelen ser contrarios entre sí.

Ejemplo práctico

Para ponerlo en ejemplos, el objetivo de un sector de marketing suele perseguir adaptarse al mercado en búsqueda de nuevos clientes o nuevas opciones para los clientes existentes, eso genera en el departamento de desarrollo el objetivo de entender, crear (o modificar) el sistema alineándolo con proyectos o releases en curso y finalmente el sector de Operaciones que tiene como misión asegurar la disponibilidad lo que genera que entre 3 sectores alinear un objetivo sea extremadamente difícil.

Mediante DevOps, se hace más fluida la comunicación, se logra fomentar la confianza entre los grupos de trabajo y con ese puntapié efectuar los cambios que logren alinear un objetivo de 3 departamentos con un fin en común.

DevOps, se trata de las personas. Se trata de conseguir productos más flexibles, orientados a las necesidades del negocio y que acompañen los ritmos cambiantes del mercado.